"Me encantaría regalarle un iFetch a mi perro, pero muerde y deshace todas las pelotas."

"Me encantaría regalarle un iFetch a mi perro, pero muerde y deshace todas las pelotas."

En iFetch, a menudo nos plantean este tipo de problemas. Cada vez que tenemos la oportunidad, brindamos consejos sobre este tipo de comportamientos en base a la experiencia personal, ya que cuando compramos el iFetch para Jorgelina no nos escapamos, al principio también deshizo las mini pelotas. Por este motivo, me pareció una buena idea compartir estos consejos con todos ustedes en el post de hoy, con los deseos que les puedan servir como nos sirvieron a nosotros.

Antes que nada es oportuno aclarar que no soy adiestradora ni me considero una entendida, ¡ni mucho menos escritora! Soy una simple mamá perruna primeriza, que cuando me trajeron a mi mini salchichita no sabía qué hacer ni cómo enseñarle. Pero hay algo sabía seguro. Estaba determinada a lograr que no rompiera las cosas de la casa y se comportara medianamente bien. Fui leyendo, aprendiendo y tratando de aplicar esos nuevos conocimientos, los cuales, meses más tarde pude trasladar a las mini pelotas iFetch y a todo lo que yo quisiera que no rompiera.

Como todos sabemos, si tenemos un cachorro de entre tres y seis meses podemos entender este comportamiento como algo normal, ya que lo más seguro es que le duelan las encías porque le están saliendo los dientitos. Para mi la regla de oro desde el primer día que Jorgelina pisó esta casa, fue tener varios chiches para ella. 

Es cierto que por más juguetes que tenga un cachorro, es inevitable que quiera investigar cada objeto que hay en la casa, olerlo, lamerlo, ¡morderlo! Para ello es fundamental vigilarlos y en el momento que está haciendo lo que no queremos, decirle con firmeza "no". Si no responde, insistir hasta que deje de hacerlo y así lograr que pueda asociar el "no" con detener una acción. 

No es cuestión de prohibir que muerda o que juegue con algo. Sino la clave es re-dirigir esa energía hacia otro objeto. Ejemplo: Jorgelina agarra un zapato y lo comienza a morder, en ese momento le digo "¡no!" Inmediatamente se lo saco y le doy uno de sus chiches para sepa que eso sí puede morder. 

Retarlos después de que ya hicieron la acción, por ejemplo cuando volvemos de trabajar y nos encontramos con que explotó un almohadón, no suele ser muy útil ya que no entenderán por qué los estamos rezongando. La acción debe ser en el momento. 

Así entonces esos principios los trasladamos a las mini pelotas. Otro consejo que puede ir a la par es solo jugar con las mini pelotas cuando jugamos con el iFetch. Cuando se termina el momento de juego, guardarlas.

Hoy por hoy, Jorgelina ya no deshace las mini pelotas y está solo interesada en sus chiches y no toca nada de la casa. Sabe cuando algo es de su propiedad cuando formalmente se lo entregamos. No toma nada por sí sola que no sean sus juguetes y eso lo fue desarrollando naturalmente. Claro siempre hay excepciones y esas son las medias, que ama robarlas ; )

Hacer nuestro esfuerzo por modificar este tipo de comportamientos debe ir siempre de la mano de mantener a nuestro perro ejercitado. Como mencionábamos en nuestro post anterior, romper, morder, destrozar puede ser además sinónimo de estrés y necesidad de liberar energía. Jugar con el iFetch, dar buena caminata y un poco de correteo significa que un perro cansado es un perro feliz.

La importancia del ejercicio en los perros.

La importancia del ejercicio en los perros.


En iFetch promovemos antes que todo, la importancia del ejercicio en nuestros amigos de cuatro patas. 

La falta de ejercicio físico es una de las principales razones por las que los perros presentan problemas de conducta. Si en tu casa hay destrozos, tu perro no para de ladrar en todo el día, marca por todos lados con su pipí, muerde los muebles, etc. es muy probable que estés ante un problema de ansiedad grave. La ansiedad se produce cuando la energía natural del perro no es liberada. Al no poder liberar ese nivel de energía, aparece la ansiedad y la ansiedad solo es calmada cuando se agota. ¡Tal como nosotros!, los humanos. Si no le ofreces la oportunidad de realizar ejercicio físico, tu perro la agotará como pueda, normalmente, con conductas que para ti son inadecuadas.

Estar físicamente activo también ayuda a mantener un peso adecuado. Algunas razas tienen tendencia al sobrepeso, como por ejemplo los Dachshund, Beagle, Basset Hound, Pug, entre otros. También después de la castración, algunas perritas tienden a engordar.

Sin embargo, es muy importante saber qué tipo de ejercicio y con qué intensidad es adecuado hacerlo, de acuerdo a la edad y raza.

• La edad del perro.

Los perros cachorros tienen mucha energía, sin embargo están en pleno crecimiento y desarrollo de sus huesos y articulaciones, por lo que la actividad intensa jamás es recomendable. Un cachorro necesita realizar ejercicio frecuente pero a baja intensidad. Salir a dar varios paseos al día, jugar con la pelota, freesbee, etc., pero no permitas que te acompañe a correr o a ir en bici si vas a hacer kilómetros. Un perro a partir de los 8 años empieza a ser anciano, por lo que la intensidad del ejercicio debe parecerse a la de un cachorro, pero sin tantos juegos que puedan obligarle a hacer algún movimiento brusco. 

• La raza del perro.

Investiga sobre los requerimientos físicos de la raza de tu perro. No todas las razas tienen el mismo nivel de energía. Por ejemplo, el Dálmata es uno de los perros con mayor nivel de energía. Opuestamente, el Basset Hound es un perro que apenas necesita dar dos paseos diarios y algún juego para sentirse estupendo el resto del día. Descubre la raza o cruce de razas de tu perro para conocer su exigencia física y asegúrate de aportarle lo que necesita.

Algunas ideas de ejercicios para tu perro.

- Llévalo al parque y déjalo que corra un buen rato. En Montevideo, estas son las zonas habilitadas para que puedas dejarlo suelto sin la correa.

- Llévalo a sociabilizar con otros perros. Existen personas especializadas que se encargan de hacer paseos, adiestramiento y actividades en manada.

- ¡Regálale un iFetch! Te encantará ver a tu perro jugar a traer la pelota hasta quedar con la lengua afuera de felicidad. Y lo mejor de todo, una vez que lo haya aprendido a usar por sí solo, puede jugar mientras tu trabajas (¡o hacer un show cuando estás en casa!)

Recuerda SIEMPRE tener agua contigo si salen a jugar o caminar lejos de casa. Tu perro debe estar siempre hidratado.

Estar físicamente activo, ayuda a reducir el estrés y vivir a una vida más larga y feliz. Ojalá nosotros lo entendiéramos igual. Perros y humanos viviríamos de forma equilibrada siempre.


Fuentes: El encantandor de perros / iFetch USA

¿Cómo mantengo en buen estado mis pelotas iFetch?

¿Cómo mantengo en buen estado mis pelotas iFetch?

Es natural, los perros descubren y acarrean sus juguetes en sus bocas, ¡especialmente las pelotas!. Les encanta pasear con ellas un buen rato, masticarlas y deshilacharlas. Esto termina entre otras cosas, en juguetes llenos de saliva y tierra. Es bueno regularmente limpiar sus chiches, para así conservarlos y mantener las lejos a las bacterias.

Recomendamos limpiar y mantener en buen estado las pelotas iFetch, para que tu iFetch continúe funcionando de manera óptima. Sobre todo si juegas en el parque, donde pueden quedar pegadas hojas, astillas, tierra, etc.

Hoy compartimos contigo algunos consejos sobre cómo limpiar las pelotas iFetch. Tu perro silenciosamente te agradecerá por mantener su pelota favorita limpia y como nueva.

Tip 1. Recortar las hilachas.

Si las pelotas se encuentran deshilachadas, recortar los excesos con tijera o con mucho cuidado quemarlas con la llama de un encendedor. Mantener las pelotas lisas contribuye a que se deslicen bien por el embudo del iFetch, pudiendo así alcanzar correctamente la velocidad seleccionada en el aparato.

Tip 2. Remojarlas en agua y jabón.

Llenar un recipiente con agua tibia y agregar una pequeña medida de detergente para vajilla o ropa. Dejarlas remojando por 30 minutos o más si tienen mucha tierra pegada. Fregarlas con una rejilla o esponja para remover las zonas más sucias. Enjuagar con agua tibia y secar con un repasador o toalla.

También se pueden lavar en lavarropas y secar en secarropas. Asegúrate de no colocarlas solas en ninguno de los dos casos ya que pueden dañar el tambor. En caso de secar en secarropas, es conveniente que al aire no sea demasiado caliente ya que puede deteriorar la goma.